Personas cuidadoras de La Pintana participan en taller para abordar el duelo y la salud mental
martes, 22 de septiembre de 2026
Una decena de personas cuidadoras de la comuna de La Pintana comenzaron su participación en el taller "Acompañar el Duelo, Cuidar la Vida", instancia que busca promover la salud mental y el bienestar de quienes desempeñan labores de cuidado a través de la contención emocional y el acompañamiento en procesos de duelo y pérdida.
La actividad se desarrolló en la Casa de la Cultura de La Pintana, en el marco del programa "Cuidando a Quienes Cuidan" del Gobierno de Santiago. La ejecución del taller está a cargo de la Fundación Incluir, Tarea de Todos, entidad responsable de implementar las acciones formativas dirigidas a personas cuidadoras.
La iniciativa contempla dos sesiones presenciales dirigidas a personas cuidadoras de la comuna de La Pintana. Su objetivo es fortalecer el bienestar emocional y los factores protectores de las personas cuidadoras ante procesos de pérdida y duelo, integrando el manejo del duelo anticipatorio, la pérdida ambigua y la reconstrucción del proyecto de vida desde una mirada comunitaria.
Entre las participantes se encuentra Katherine Ávila, TENS, quien destacó la importancia de abordar el duelo en el trabajo de cuidado.
"He tenido procesos de duelo muy cercanos, que han sido muy dolorosos en mi familia, por lo que vine al taller a poder aprender mejores técnicas de contención, para aprender a escuchar a los demás y valorarse a uno mismo", señaló.
Durante esta primera jornada, el grupo exploró dinámicas y ejercicios reflexivos para identificar emociones frecuentes al finalizar o modificarse las labores de cuidado, tales como la culpa, el alivio y la ambivalencia. La metodología apuntó a resignificar estas experiencias y afianzar las redes de apoyo mutuo.
Para Fernando Hernández, persona cuidadora de La Pintana, la experiencia significó un espacio para poner en palabras procesos que muchas veces no se ve.
"Me sentí muy grato por toda la información que nos dieron, darme cuenta que este proceso no solo le pasa a uno sino a todos como cuidadores, estoy agradecido de poder comprender un poco mejor cómo me sentí con el duelo", comentó.
Al término del ciclo formativo, se espera que las personas cuidadoras cuenten con mayores recursos para expresar sus emociones, reconocer los aprendizajes y fortalezas construidos durante su labor de cuidado, y fortalecer las redes de apoyo que les permitan avanzar en la reconstrucción de su proyecto de vida, disminuyendo la sensación de soledad y aislamiento.